La única certeza es el cambio

No hay nada más cliché y más cierto que esa frase.

Pero a pesar de eso, parece que las personas aun nutren alguna esperanza de que eso o aquello no cambie, que su zona de confort pueda permanecer allí, quietita, inalterada.

Cuando observamos el ambiente escolar y sus tímidos cambios, la frase deja de ser cliché y se transforma en esperanza. De los cambios que espero para la escuela, el principal es el cambio del papel que desempeña el profesor, y de sus aptitudes.

Piense en el mundo en 10 años más. Diferente del pasado, cuando nuestros padres y abuelos tenían pocas dudas de lo que sería el futuro, hoy es difícil percibir lo que va a aparecer. ¿Cuáles serán las profesiones que surgirán? ¿Qué mercados que aun no existen? ¿Cuáles serán los conocimientos necesarios para sobrevivir con cierta dosis de éxito en este futuro?

Y para este futuro, ¿que debe enseñar el profesor?

De las probabilidades que podemos diseñar, puedo decir que el futuro será corto para el profesor que se enfoca en el contenido y suministra respuestas. Ya se fue.

Parte de las grandes transformaciones del sistema escolar no está solamente en la adaptación tecnológica, sino en el modelo del comportamiento y en determinadas prácticas de aprendizaje.

En un mundo en constantes transformaciones, las respuestas ya no tienen el mismo valor. El futuro está en las manos de aquellos que supieron hacer las mejores preguntas. De aquellos que ven un producto, un servicio o una realidad determinada y se preguntan, desafían el status quo, y hacen la pregunta que nadie pensó antes.

Y la escuela podría ser un gran silo de ciudadanos del futuro, si fuera ejemplo de un ambiente en el cual se celebran las preguntas, no solamente las respuestas.  Si cambiara el vector de su proceso para la enseñanza de buenas preguntas.

Si el profesor fuera un facilitador para que el alumno formule grandes preguntas y busque sus propias conclusiones, cuando el ambiente cambie, el alumno del futuro no se sentirá perdido porque la respuesta de antes no servía, él hará nuevas preguntas y buscará nuevas respuestas.

 

Un ciclo increíble e interminable de aprendizaje.

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